Cuando un paso de Semana Santa avanza por la calle y parece que flota, debajo hay entre treinta y cincuenta personas que no ven nada. **Un costalero es cada una de las personas que carga el paso sobre la nuca y el cuello**, oculto bajo el faldón y guiado solo por la voz y los golpes de un martillo. En Sevilla y buena parte de Andalucía se carga «a costal»; en Málaga, a hombros; en Castilla, con horquilla o a ruedas. El objetivo es el mismo: mover varias toneladas de madera, plata y flores sin que se note el esfuerzo.
El costal y la trabajadera
El nombre viene del costal, un saco de tela relleno de borra que el costalero se enrolla en la cabeza y la nuca para repartir el peso. Sobre esa protección apoya la trabajadera, el madero horizontal donde se coloca la cuadrilla. Cada trabajadera lleva entre siete y nueve costaleros según el ancho del paso, y hay varias de delante atrás. La altura se ajusta con las patas del paso y con la propia estatura: por eso las cuadrillas se «igualan», colocando a cada persona en el sitio donde su talla encaja.
Fijadores, costeros y patas
Dentro de la cuadrilla no todos hacen lo mismo. Los de las trabajaderas centrales llevan el grueso del peso. Los «costeros» van en los extremos y controlan el balanceo lateral. Los de las cuatro esquinas, las «patas», son la referencia del capataz para girar y frenar. Y bajo la trabajadera delantera va quien marca el ritmo del paso al resto de la cuadrilla, escuchando el martillo a un palmo de su cabeza.
El capataz y el llamador
Fuera del paso, caminando de espaldas, va el capataz. Es quien decide cuándo se levanta, cuándo se para, por dónde se gira y a qué velocidad se anda. Se comunica con la cuadrilla mediante el llamador —el martillo de metal fijado a la delantera del paso— y con la voz. Tres toques para avisar, uno para levantar, uno seco para arriar al suelo. Junto a él van los contraguías y auxiliares, que vigilan los laterales, los cables del alumbrado, las esquinas y los balcones.
La levantá y la chicotá
Levantar el paso del suelo es la levantá: a la orden del capataz, toda la cuadrilla se incorpora a la vez desde la posición en cuclillas. El tramo que se anda entre parada y parada se llama chicotá; puede ser de unos metros o de varias calles, y termina con el paso otra vez en el suelo sobre los patines. Una levantá limpia, con el paso subiendo recto y sin vaivén, es de las cosas que más se aplauden en la calle.
Costaleros, hombres de trono y cargadores
El modelo sevillano no es el único. En Málaga los tronos son mucho más grandes y se llevan a hombros: los hombres y mujeres de trono van por fuera, a la vista, sobre varales que salen del trono, y pueden pasar de doscientos por cada uno. En Valladolid y el resto de Castilla los pasos se cargan con la horquilla al hombro o van montados sobre ruedas, y quien carga se llama cargador o bracero. En Zaragoza conviven las peanas a hombros con los pasos con ruedas.
Costalero profesional y hermano costalero
Hasta los años setenta, en Sevilla los pasos los cargaban cuadrillas de costaleros profesionales, contratados y ajenos a la hermandad. A partir de 1973, con la salida de la Hermandad de la Bofetá, empezó a extenderse el «hermano costalero»: cofrades de la propia hermandad que cargan por devoción y sin cobrar. Hoy es lo habitual, y cambió los ensayos, la relación con el paso y el sentido mismo de meterse debajo.
Los ensayos y la igualá
Una cuadrilla no se improvisa. Desde después de Navidad se hacen ensayos con el paso cargado de sacos de arena o de personas, recorriendo el barrio de noche. En la igualá el capataz mide a cada costalero y le asigna su sitio; ese sitio es casi fijo año tras año. El día de la estación de penitencia, algunos costaleros pasan más de ocho horas bajo el paso, con relevos justos y sin apenas ver por dónde van.
La próxima vez que veas pasar un palio y te fijes en cómo se mece el manto, mira el faldón: ahí debajo hay una cuadrilla contando los pasos. Para ver los distintos estilos en directo, consulta la programación de Sevilla, Málaga o Valladolid, o repasa cuándo es la Semana Santa 2027 para planear el viaje.