Reportaje

Semana Santa andaluza vs. castellana vs. murciana: en qué se diferencian de verdad

Tres Semanas Santas, tres estilos: paso a costal en Andalucía, imaginería dramática y silencio en Castilla, boato militar y escenas costumbristas en Murcia.

Por Redacción de programacionsemanasanta.com22 de septiembre de 20268 min de lectura
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¿En qué se diferencian la Semana Santa andaluza, la castellana y la murciana?

Se diferencian en tres cosas concretas: cómo se carga el paso (a costal oculto en Andalucía, con horquilla o ruedas y a la vista en Castilla, con boato militar en Murcia y Cartagena), el estilo de la imaginería (serena y equilibrada en Andalucía, dramática y sangrienta en Castilla, costumbrista en la Murcia de Salzillo) y el ambiente sonoro (bullicio y saetas en Andalucía, silencio y tambor en buena parte de Castilla, marchas militares en Murcia y Cartagena).

Cómo se carga el paso: costal, horquilla y boato

En Sevilla y buena parte de Andalucía el paso se carga «a costal»: la cuadrilla va oculta bajo el faldón, apoyando el peso en la nuca con el costal y la trabajadera. En Castilla, la tradición —heredada de los pasos de imaginería sobre peana, más ligeros que los de palio— es cargar con horquilla al hombro o llevar el paso sobre ruedas, con quien carga a la vista. En Cartagena y Murcia se suma un tercer elemento que no existe en las otras dos tradiciones: el boato militar, con granaderos, soldados romanos y escoltas del Ejército y la Armada que dan a los cortejos de los Marrajos y los Californios un aire de desfile castrense, herencia del pasado naval de la ciudad. El detalle técnico de cómo se carga un paso está en el costalero y el capataz, y las piezas de cada tipo de paso en las partes de un paso de Semana Santa.

El estilo de la imaginería: sereno, dramático o costumbrista

La escuela andaluza —Martínez Montañés, Juan de Mesa, la imaginería sevillana en general— busca la serenidad: cristos con la mirada resignada, policromía equilibrada, menos sangre visible. La escuela castellana, con Gregorio Fernández como referencia máxima, va en dirección contraria: realismo violento, heridas y sangre mostradas sin filtro, posturas tensas y rostros extremadamente expresivos, sin la técnica del estofado que suaviza el acabado andaluz. Buena parte de esa imaginería castellana, incluidas obras de Fernández como «El Descendimiento», se conserva y procesiona gracias al Museo Nacional de Escultura de Valladolid, que cede piezas a las cofradías desde 1922. La murciana, con Francisco Salzillo como figura central, se aparta de las dos anteriores: sus pasos, tallados entre 1752 y 1783, trasladan la Pasión al paisaje de la huerta, con pastores, campesinos y animales representados con detalle costumbrista, algo que no tiene equivalente ni en Sevilla ni en Castilla.

El ambiente: bullicio, silencio o marcialidad

En Sevilla y Málaga el ambiente en la calle es intenso: aplausos, saetas cantadas desde los balcones, bandas de música o de cornetas y tambores casi sin pausa. En buena parte de Castilla domina el signo contrario: procesiones lentas, sobrias, con el silencio como protagonista y el tambor como único sonido —el caso más extremo es Zamora, donde el Juramento del Silencio del Miércoles Santo es uno de los actos más singulares de toda España—. En Cartagena y Murcia el sonido tampoco es el sevillano ni el castellano: predominan las marchas de corte militar y el paso marcado, acorde con el boato de granaderos y escoltas armadas.

Tres formas de vivir la misma semana

  • Andaluza (Sevilla, Málaga, Córdoba): paso a costal o a hombros, imaginería serena, bullicio, saetas, carrera oficial con palcos de pago.
  • Castellana (Valladolid, León, Ávila, Zamora): paso con horquilla o ruedas, imaginería dramática de Gregorio Fernández y su escuela, silencio y sobriedad.
  • Murciana (Murcia, Cartagena): pasos de Salzillo con escenas costumbristas en Murcia capital; boato militar, granaderos y escoltas armadas en Cartagena.

Ninguna de las tres es «la auténtica»: son tradiciones distintas que se desarrollaron en paralelo desde el siglo XVI-XVIII. Para verlo en directo, consulta la programación de Sevilla, Valladolid o Murcia, o repasa cuándo es la Semana Santa 2027 para organizar el viaje.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la principal diferencia entre la Semana Santa de Sevilla y la de Valladolid?

Cómo se carga el paso y el estilo de la imaginería. En Sevilla se carga a costal, oculto bajo el faldón, con una imaginería serena y equilibrada. En Valladolid se carga con horquilla o sobre ruedas, a la vista, con una imaginería mucho más dramática, la de la escuela castellana de Gregorio Fernández.

¿Por qué la Semana Santa de Cartagena tiene aire militar?

Por su pasado naval: desde el siglo XVIII, escoltas militares acompañan a las Vírgenes en las procesiones de los Marrajos y los Californios, y hoy siguen participando granaderos, soldados romanos y unidades del Ejército y la Armada.

¿Qué hace distinta a la imaginería de Murcia?

Que buena parte de ella es obra de un solo escultor, Francisco Salzillo, que en el siglo XVIII trasladó las escenas de la Pasión al paisaje de la huerta murciana, con figuras costumbristas —pastores, campesinos, animales— que no aparecen en la imaginería andaluza ni castellana.

¿Es cierto que en Castilla las procesiones son más silenciosas?

En general sí, aunque con excepciones. El caso más señalado es Zamora, donde el Miércoles Santo se celebra el Juramento del Silencio, uno de los actos más sobrios de toda la Semana Santa española.

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