**No se come carne el Viernes Santo porque la Iglesia católica pide ese día abstinencia de carne como forma de penitencia**, en recuerdo de la muerte de Jesús. No es una norma de salud ni una superstición: es un precepto religioso con siglos de historia, hoy recogido en el Código de Derecho Canónico.
Qué dice la Iglesia
El Código de Derecho Canónico de 1983 distingue dos prácticas penitenciales. La abstinencia —no comer carne— obliga todos los viernes de Cuaresma, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. El ayuno —hacer una sola comida fuerte al día— obliga solo el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Las conferencias episcopales concretan cómo se cumple; en España, fuera de Cuaresma, la abstinencia de los demás viernes puede sustituirse por otra obra de piedad o de caridad.
A qué edad obliga
La abstinencia de carne obliga a partir de los 14 años cumplidos y no tiene límite superior de edad. El ayuno obliga desde los 18 hasta los 59 años. Quedan dispensados los enfermos, las embarazadas, quienes hacen trabajos físicos duros y, en general, quien por su situación no puede cumplirlo sin perjuicio.
Por qué la carne y no el pescado
La distinción viene de antiguo. La carne de animales de sangre caliente se asociaba al banquete, a la fiesta y a la abundancia; renunciar a ella era una mortificación concreta. El pescado, en cambio, era comida de días de penitencia, y buena parte de la tradición cristiana nunca lo consideró «carne» en este sentido. Por eso el pescado, los huevos y los lácteos quedaron siempre fuera de la prohibición.
La bula de la Santa Cruzada
En España hubo durante siglos un matiz propio: la bula de la Santa Cruzada, una concesión pontificia que, a cambio de una limosna, permitía a los fieles españoles comer carne algunos días en que por lo demás estaba prohibida y flexibilizaba el ayuno. Nació ligada a la financiación de la lucha contra los musulmanes y se mantuvo, muy transformada, hasta bien entrado el siglo XX. Es el origen de la idea, todavía viva en algunas casas, de que «con la bula» se podía comer de todo.
Qué se hace hoy
Hoy, el Viernes Santo, la mayoría de las familias —practicantes o no— mantienen la costumbre de comer de vigilia: potaje de garbanzos con bacalao, pescado, tortilla. Es una de las tradiciones alimentarias que mejor ha resistido la secularización, en parte porque se ha convertido también en gastronomía. Puedes ver el menú completo en qué se come en Semana Santa.
El Viernes Santo es el día de la Pasión y muerte de Cristo; su significado y cómo se vive en las procesiones lo contamos en la historia del Viernes Santo.