Las torrijas son el dulce de Semana Santa por excelencia en España: rebanadas de pan del día anterior empapadas en leche o vino, rebozadas en huevo, fritas y endulzadas. **Esta receta de torrijas es la clásica de leche**, la más habitual, y al final tienes la variante de vino y algunos trucos.
De postre de parturientas a dulce de Cuaresma
La torrija es antigua. Ya aparece a finales del siglo XV en las coplas de Juan del Encina, y durante siglos fue un alimento reconstituyente que se daba a las mujeres recién paridas por su aporte de pan, leche, huevo y azúcar. Su salto a la Cuaresma tiene una lógica doble: es un plato sin carne, apto para los días de abstinencia, y es una forma de aprovechar el pan duro en unas semanas en que se cocinaba menos. De ahí pasó a ser el dulce típico de estas fechas en casi toda España.
Ingredientes (para 4 personas)
- 1 barra de pan del día anterior, mejor pan de torrijas o brioche (unas 12 rebanadas de 2 cm)
- 1 litro de leche entera
- 1 rama de canela
- La piel de 1 limón, solo la parte amarilla
- 100 g de azúcar para la leche
- 3 huevos
- Aceite de oliva suave o de girasol para freír
- Para rebozar: 100 g de azúcar mezclada con 1 cucharadita de canela molida
Elaboración paso a paso
- Pon la leche a calentar con la canela en rama, la piel de limón y los 100 g de azúcar. Cuando rompa a hervir, retírala y déjala infusionar 15 minutos. Cuélala.
- Coloca las rebanadas de pan en una fuente honda y vierte la leche templada por encima. Deja que empapen entre 5 y 15 minutos según lo denso que sea el pan: deben quedar jugosas pero manejables.
- Bate los huevos en un plato hondo. Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto, unos 180 °C.
- Escurre cada rebanada con cuidado, pásala por huevo cubriéndola bien y fríela por las dos caras hasta que esté dorada.
- Sácala a una rejilla o a papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Rebózalas en la mezcla de azúcar y canela mientras están templadas. Sírvelas el mismo día.
Torrijas de vino
Para la versión de vino, sustituye la leche por vino tinto suave (o mitad vino, mitad agua) con azúcar y canela, sin infusión de limón. El resto del proceso es igual. Las torrijas de vino son más típicas del centro y el sur y suelen tomarse con miel rebajada con agua en lugar del rebozado de azúcar.
Cuatro trucos
- Usa pan del día anterior, no reciente: el pan fresco se deshace al empapar.
- No dejes la leche hirviendo sobre el pan; templada empapa mejor y no lo rompe.
- Fríe en tandas pequeñas para que el aceite no baje de temperatura.
- Si las quieres con miel, caliéntala con un poco de agua y baña las torrijas ya fritas en lugar de pasarlas por azúcar.
Las torrijas comparten mesa con otros dulces de estas fechas, como los pestiños, la leche frita o las monas de Pascua. Lo contamos en qué se come en Semana Santa.