¿Qué dulces se comen en Semana Santa además de las torrijas?
Además de las torrijas, cada región tiene su propio dulce de Semana Santa: los pestiños en Andalucía, el hornazo (una empanada, no un dulce al uso) en Salamanca y Ávila para el Lunes de Aguas, y el panquemao o toña en Alicante y Murcia. Los tres tienen siglos de historia y apenas se conocen fuera de su zona de origen.
Pestiños: el dulce andalusí de Andalucía
Los pestiños son una masa frita de harina, aceite de oliva y vino blanco, aromatizada con anís (matalahúva), piel de limón y ajonjolí, y bañada después en miel o azúcar. Se cree que su origen está en Al-Ándalus —están emparentados con la shebbakiyya magrebí— y la primera referencia literaria aparece en *La Lozana andaluza* (1528). Son especialmente populares en Cádiz, Sevilla y Málaga, donde se calienta el aceite de freír con anís en grano, ajonjolí y piel de limón para que la masa se impregne de ese aroma antes de bañarla.
Hornazo: la empanada del Lunes de Aguas en Salamanca y Ávila
El hornazo no es un dulce, es una empanada de masa de pan rellena de chorizo, lomo, jamón y a veces huevo cocido, típica de Salamanca y Ávila. Se come sobre todo el Lunes de Aguas, el lunes siguiente al Domingo de Resurrección: la tradición salmantina cuenta que Felipe II prohibió el comercio carnal en la ciudad durante la Cuaresma y obligó a las prostitutas a cruzar el río Tormes; cuando terminaba la Semana Santa, los estudiantes iban a buscarlas en barca y lo celebraban con una merienda de campo con hornazo, una costumbre que sigue viva hoy como fiesta popular.
Panquemao o toña: el bollo de Alicante y Murcia
El panquemao (también llamado toña) es un bollo dulce, esponjoso por dentro y tostado por fuera —de ahí el nombre, por lo mucho que se retuesta al hornear—, aromatizado con anís y piel de cítricos. Es típico del sur de la Comunidad Valenciana y de la Región de Murcia, y se toma para desayunar o merendar en Semana Santa, normalmente acompañado de chocolate. Con la misma masa, añadiendo un huevo cocido en el centro, se hace también la mona de Pascua de esta zona, que los padrinos regalan tradicionalmente a sus ahijados el Domingo de Resurrección.
Estos tres dulces se suman a los que ya forman parte del recorrido habitual por la mesa de Semana Santa —torrijas, leche frita, monas de Pascua—, que puedes ver completo en qué se come en Semana Santa. Y si prefieres empezar por el más conocido de todos, aquí tienes la receta de las torrijas.