¿Qué obliga en Cuaresma, el ayuno o la abstinencia?
La Iglesia católica distingue dos prácticas distintas. La abstinencia —no comer carne— obliga todos los viernes de Cuaresma y el Miércoles de Ceniza. El ayuno —hacer una sola comida fuerte al día— obliga solo dos días del año: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. No es lo mismo una cosa que la otra, aunque coincidan esos dos días.
La diferencia entre ayuno y abstinencia
El Código de Derecho Canónico de 1983 (cánones 1250-1253) regula ambas prácticas. El ayuno consiste en hacer una sola comida completa al día; se permite algo de alimento por la mañana y por la noche, pero sin que sumen otra comida fuerte. La abstinencia consiste, sencillamente, en no comer carne de animales de sangre caliente; el pescado, los huevos y los lácteos quedan siempre permitidos.
Qué días obligan cada práctica
- Abstinencia de carne: todos los viernes de Cuaresma (seis en total) y el Miércoles de Ceniza.
- Ayuno: solo el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, los dos días de penitencia más estrictos del año litúrgico.
- Fuera de Cuaresma, la abstinencia de los viernes del resto del año puede sustituirse por otra obra de piedad o de caridad, según permite el canon 1253 y aplican las conferencias episcopales.
A qué edad obliga
La abstinencia de carne obliga a partir de los 14 años cumplidos y no tiene límite de edad superior: se mantiene toda la vida. El ayuno, en cambio, obliga solo entre la mayoría de edad y los 59 años cumplidos. A partir de los 60 años, la Iglesia dispensa del ayuno, aunque no de la abstinencia.
Quién está dispensado
Quedan dispensados del ayuno y, en su caso, de la abstinencia quienes tienen una razón grave para no cumplirlos: personas enfermas, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, quienes realizan trabajos físicos exigentes, y en general cualquiera que no pueda cumplir la norma sin un perjuicio real para su salud. La norma pide sentido común, no rigidez.
Por qué se pide justo esto: oración, ayuno y limosna
El ayuno y la abstinencia no son un fin en sí mismos, sino una de las tres prácticas clásicas de la Cuaresma, junto con la oración y la limosna. La idea es que renunciar a algo concreto —una comida, la carne— ayude a poner el foco en lo esencial y libere recursos, tiempo o dinero para la caridad. Es la misma lógica que explica qué es la Cuaresma como tiempo de conversión.
El caso concreto del Viernes Santo
De todos los días de abstinencia, el Viernes Santo es el más conocido y el que más se mantiene incluso entre quienes no son practicantes, unido a la costumbre de comer potaje de vigilia, bacalao o torrijas. Su significado propio, distinto del resto de viernes de Cuaresma, se explica con más detalle en por qué no se come carne el Viernes Santo, y el menú completo de estos días en qué se come en Semana Santa.
Para saber en qué fecha cae cada uno de los seis viernes de Cuaresma el año que viene, consulta el calendario de Cuaresma 2027.